<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<!-- generator="FeedCreator 1.7.2" -->
<rss version="2.0">
    <channel>
        <title>Articulos en naiandei</title>
        <description>mix of night &amp; day ... y otras cosas: un weblog, articulos...</description>
        <link>http://www.naiandei.net</link>
        <lastBuildDate>Fri, 25 Jul 2008 04:02:01 +0200</lastBuildDate>
        <generator>FeedCreator 1.7.2</generator>
        <item>
            <title>Funcionamos. Juan José Millás</title>
            <link>http://www.naiandei.net/articulos/funcionamos.juan_jose_millas/</link>
            <description>&lt;p class=&quot;primerparrafo&quot;&gt;Si la crisis económica hubiera provocado la caída de publicidad de la que hablan los responsables de los medios, debería notarse ya en nuestros cerebros y en nuestros corazones. De hecho, para conocer el estado físico y emocional de un grupo humano, lo primero que conviene es averiguar la cantidad de publicidad en sangre de ese grupo. Si nos arrebataran de golpe el torrente publicitario que fluye en nuestras venas (televisión, periódicos, vallas callejeras, móviles, radio, autobuses, metro, taxis, correo ordinario, boca a boca, Internet, etc.), nos quedaríamos catatónicos. Imaginen una vida sin Intimísimi, sin Renault, sin Telefónica, sin Fayri, sin atún claro Calvo, sin ron Bacardí, sin el Gordo de la Lotería Primitiva (Lotería Primitiva, Dios mío, qué nombre). No es posible, pues, que se haya producido la catástrofe de la que nos informan, a menos que la realidad haya empezado a sustituir, en plan metadona, a las operaciones de propaganda. ¿No son, en cierto modo, los congresos de los partidos actos publicitarios? ¿No son las campañas electorales campañas de publicidad? ¿No ha sido la turné del Papa un anuncio? ¿De qué?, cabría preguntarse.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;No tenemos ni idea, pero eso nos pasa también con los spots de la tele: cuanto mejores son, más dificultades tenemos para retener el producto que divulgan. En este orden de cosas, el viaje de Obama a Irak y Oriente Medio es una obra maestra, pues le hemos comprado a ciegas lo que vende, sea lo que sea. Si votáramos en las elecciones estadounidenses, obtendría el 80% de los votos. ¿Y en el fondo qué sabe la gente de este señor, además de que es mulato y guapo? Pues lo mismo que de Tinto de verano don Simón, tinto de verano para ti, tinto de verano hay que beber, viva don Simón. Quiere decirse que no estamos tan mal. El sistema, pese a la crisis económica, funciona.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;EL PAIS, 25-VII-2008&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;</description>
            <pubDate>Fri, 25 Jul 2008 05:02:00 +0200</pubDate>
            <guid>http://www.naiandei.net/articulos/funcionamos.juan_jose_millas/</guid>
        </item>
        <item>
            <title>Aterrizajes. Juan José Millás</title>
            <link>http://www.naiandei.net/articulos/aterrizajes.juan_jose_millas/</link>
            <description>&lt;p class=&quot;primerparrafo&quot;&gt;Las compañías de acceso a Internet venían prometiendo al usuario una velocidad que luego no le daban. Y no se les caía el pelo. Ahora tampoco se les va a caer, aunque Industria las obligará a proporcionar como mínimo el 80% de lo que ofrecen (y de lo que pagamos, se supone). El ardid para estafar al personal consistía en que por arriba te vendían 20 megas y por abajo incluían el término &quot;hasta&quot;. Es decir, &quot;hasta 20 megas&quot;, que eran los que te cobraban. Viene a ser como vender bocadillos &quot;hasta&quot; de jamón de bellota por un euro y darlos de carne de perro. Oiga, que esto no es jamón. Nosotros hemos puesto en el anuncio &quot;hasta de jamón&quot;. De hecho, cada cien de mortadela damos uno de Jabugo.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Yo no sé medir megas, ni siquiera sé el aspecto que tienen, no los reconocería por la calle, pero me fastidia que me cobren 20 y me den 10. Las autoridades deberían haberlo impedido antes. Claro que también se estaban vendiendo pisos de 70 a 100 sin que nadie abriera la boca. Lo sabíamos todos: el comprador, el constructor, el banco, el notario, el súrsum corda, pero nos hacía gracia ese 30% de desfase, ese 30% de delirio, de alucinación, de ensueño. Mira, he comprado este cuchitril por 50 y lo he vendido por 70 en cuatro días. Ahora me voy a hipotecar para, con estos 70, adquirir uno de 90 que colocaré a 120 al mes que viene. Cuando no son megas son metros cuadrados, el caso es vivir con un equis por ciento de ficción, de aire, de humo, de mentira. &quot;Hasta 20 megas&quot;, qué listos. Y nosotros hasta las narices (o sea, bastante más abajo), pero hemos de dar las gracias porque ahora nos proporcionarán al menos un 80% de realidad. No es el 100%, pero quién aguanta un 100% de realidad a palo seco. Además, conviene hacer una transición lenta, como en el caso de la burbuja inmobiliaria, un modelo de aterrizaje suave.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;EL PAIS, 18-VII-2008&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;</description>
            <pubDate>Fri, 18 Jul 2008 05:02:00 +0200</pubDate>
            <guid>http://www.naiandei.net/articulos/aterrizajes.juan_jose_millas/</guid>
        </item>
        <item>
            <title>Sustituciones. Juan José Millás</title>
            <link>http://www.naiandei.net/articulos/sustituciones.juan_jose_millas/</link>
            <description>&lt;p class=&quot;primerparrafo&quot;&gt;Creo que era T. S. Kuhn quien en La estructura de las revoluciones científicas aseguraba que mientras no hay un paradigma de recambio conviene funcionar con el antiguo, aunque se sepa erróneo. Se ha demostrado que resulta imposible vivir sin paradigma. Pongamos que hemos descubierto la falsedad del geocentrismo, pero que no estamos en disposición de demostrar el heliocentrismo. Pues nada, que continúe el Sol dando vueltas alrededor de la Tierra unos años o unos siglos más. ¿Qué problema tenemos? Es lo que ha venido a decir Ramón Jáuregui para justificar la no retirada del crucifijo en las tomas de posesión de los ministros y altos cargos. Carecemos de un ritual alternativo. ¿Qué ponemos en lugar del crucifijo? Pues ahora mismo no se nos ocurre, la verdad, de modo que, entre el disparate y el vacío, nos quedamos con el disparate.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Si los marcianos nos preguntaran por qué nos comprometemos a cumplir con nuestra obligación ante un señor clavado a unos maderos en forma de cruz, les diríamos que porque no tenemos otra cosa. No se nos ocurre con qué sustituirlo. Bastante trabajo nos costó sustituir las imágenes de Franco. De hecho, algunas siguen en su sitio por falta de paradigma de recambio, que diría Kuhn. Sucede lo mismo con las bodas. La gente se sigue casando por la Iglesia porque el ceremonial resulta enormemente sugestivo. No vas a comparar una catedral con un juzgado. En cuanto a los funerales de Estado, tres cuartos de lo mismo. Por fortuna, no es lo mismo un funeral de Estado que un funeral del Estado, aunque al paso que vamos tampoco sería raro que asistiéramos a sus exequias. Para el Estado, en cambio, sí tenemos recambio: la banca, la Iglesia y la empresa privada en general, que en muchos casos ya funcionan en nuestras vidas como un Estado paralelo. En algunos países afortunados tienen además una mafia.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;EL PAIS, 11-VII-2008&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;</description>
            <pubDate>Fri, 11 Jul 2008 05:02:01 +0200</pubDate>
            <guid>http://www.naiandei.net/articulos/sustituciones.juan_jose_millas/</guid>
        </item>
        <item>
            <title>Filantropía. Juan José Millás</title>
            <link>http://www.naiandei.net/articulos/filantropia.juan_jose_millas/</link>
            <description>&lt;p class=&quot;primerparrafo&quot;&gt;La subida de la luz no es para que las compañía eléctricas ganen más, sino para ayudarnos a consumir menos. La flexiseguridad, como el ornitorrinco, constituye una aportación a la biodiversidad. La jornada de 60 horas mejorará los derechos sociales en Europa. Los atascos son angosturas puntuales. Los accidentes, incidentes. La gripe asiática, diarrea estival. No sabemos qué nombre dar aún al miedo a la Iglesia, al pánico a modificar la ley del aborto, al terror a enfrentar de una vez por todas el asunto de la eutanasia, pero ya se nos irá ocurriendo, por recursos lingüísticos que no sea. Si hemos sido capaces de llamar daños colaterales a las víctimas civiles, cine de adultos al pornográfico, hombre de color al negro, establecimiento penitenciario a la cárcel, intervención militar a la guerra, solución final al crimen, niveles a los precios, métodos de persuasión a la tortura, privación sensorial a la asfixia inducida, productor al obrero, colaborador al asalariado, becario al esclavo, limpieza étnica al genocidio, campaña aérea al bombardeo, financiación al préstamo, moderación salarial a lo que usted ya sabe, y así de forma sucesiva, si hemos sido tan ingeniosos, tan rápidos en la respuesta, tan eficaces en el uso de la palabra, tenemos que encontrar el modo de convencernos de que la Ley del Retorno es filantrópica. A mí prácticamente me han vendido la burra esta semana. A ver cómo se la venden a un inocente equis cuando lleve un año encerrado en una celda. ¿Cómo explicarle que está allí por su bien, por su seguridad (quizá por su flexiseguridad)? ¿Cómo convencerle de que, de no haberlo encerrado, quizá lo hubiéramos matado, que era lo que nos pedía el cuerpo? Pero somos europeos, muchacho, dictamos leyes capaces de contenernos, de ponernos límites, y tú, enhorabuena, eres uno de sus primeros beneficiados.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;EL PAIS, 04-VII-2008&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;</description>
            <pubDate>Fri, 04 Jul 2008 05:02:00 +0200</pubDate>
            <guid>http://www.naiandei.net/articulos/filantropia.juan_jose_millas/</guid>
        </item>
        <item>
            <title>El burdel. Juan José Millás</title>
            <link>http://www.naiandei.net/articulos/el_burdel.juan_jose_millas/</link>
            <description>&lt;p class=&quot;primerparrafo&quot;&gt;Ser decente es una lata. Implica creer en la dignidad del ser humano y todo eso. Hay cosas (explotar a un semejante, por ejemplo) que una persona honorable no puede permitirse. ¿Pero a quién no le apetece echar de cuando en cuando una cana al aire? Los padres de familia tradicionales (ejemplares, por lo general) tenían para desahogarse el burdel, donde azotaban el culo de las chicas o pedían a las chicas que azotaran el suyo. ¿Por qué no hay burdeles para que las personas virtuosas descansen de su ejemplaridad? Pues sí los hay: ahí está el Parlamento Europeo, donde llegas un día agobiado por las obligaciones morales características de un político honesto, y te puedes permitir el lujo de votar una jornada laboral de 60 horas semanales. Sesenta horas semanales de trabajo son una perversión, como practicar el sexo con correas y lavativas. Equivalen a 12 horas diarias, sin contar los desplazamientos. Porno duro, en fin. ¿Pero a quién no le apetece de vez en cuando despendolarse un poco? ¿Quién no alberga en el fondo de su alma fantasías sadomasoquistas? Pues ahí está el Parlamento Europeo para dar salida a todas estas necesidades. Pongamos que usted, pese a ser un individuo cabal, ha soñado en alguna ocasión con tener en un sótano a un niño, jugar con él durante equis meses y luego abandonarlo en cualquier país. Pues eso lo puede votar ahora mismo en el Parlamento Europeo. Y quien dice un niño dice un hombre hecho y derecho. Coger a un negro, qué maravilla, y encerrarlo una temporada por hambriento, para que aprenda, sin consecuencias de ninguna clase. El burdel es una institución absolutamente necesaria. Reconocer su existencia significa reconocer el lado oscuro del hombre. Si bien no tenemos nada contra sus clientes, nos gustan las personas que, como Borrell u Obiols, se niegan a utilizar sus servicios.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;EL PAIS, 27-VI-2008&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;</description>
            <pubDate>Fri, 27 Jun 2008 05:02:00 +0200</pubDate>
            <guid>http://www.naiandei.net/articulos/el_burdel.juan_jose_millas/</guid>
        </item>
    </channel>
</rss>
