azul . verde . rojo . negro
(necesita cookies)

Blog registered on:

Blog tree Blogwise Blog peace bitacoras.com

The naiandei weblog

"Una mezcla de noche y día"

Un año más

Archivado el jueves 14 de junio de 2007 a las 23:27 - Comentarios: 0

Hoy es mi día, o sea, el día que comencé a existir hace la nada despreciable edad de 23 años. Cuando estudiaba, siempre coincidía la entrega de notas con el cumpleaños, lo cual era bueno y malo según fueran las notas.

Si hago memoria de como he pasado los aniversarios desde que tengo uso de razón, hay de todo un poco. La típica fiesta en casa con todos los amigos duraron pocos años (como mucho tres o cuatro). Luego hubo otro par de años que lo celebré en el Mc Donald's (triste, muy triste). A partir de entonces (pongamos que tuviera 10 años) siempre los he celebrado en casa, con una tarta sencilla y en familia. Todavía me acuerdo de la vez que por hacer la gracia, en vez de ser una tarta de pastel, era una tarta de polispan cubierta con gominolas (aka chucherias). Donde esté una tarta de pastel que se quite todo lo demás.

Dos cosas se me han quedado grabadas a fuego. La primera fue la vez que "innovamos" poniendo una piñata con cosas de regalo colgada del techo. Me acuerdo que fue en la que ahora es mi habitación pero que por aquel entonces era la sala de estar. Era una piñata tan grande que me costó lo suyo dar con un palo de una escoba para rompearla y así conseguir el botín. Fue tan difícil que creo que alguien se llevó un buen golpe del palo de la escoba (¿un escobazo? :D).
El segundo es un poco más escabroso. Debida tener entre seis y nueve años. Había sido bastante poco inflexible a la hora de invitar a gente a casa. "Vale más que sobre que no que falte", supongo que pensé. Así que invité incluso a aquella gente que aun siendo amigos, no me caían especialmente bien. Una de estas personas me regaló una cosa para poner el rollo de celo, los bolígrafos, los lápices... todo ese tipo de cosas. A mi, sinceramente, me pareció un regalo un tanto cutre (poco uso le iba a dar y no parecía de mucha calidad), de manera que me pasé toda la tarde pendiente de que no tocase nada, que no rompiese nada... vamos: vigilando. No sé muy bien por qué pero el caso es que una regla de medir se rompió. No hubiese pasado nada (¡era una simple regla de medir de unos 20cm!) de no haber estado por ahí el compañero del cual no me fiaba. No me acuerdo demasiado bien, pero creo que le dije que su regalo "era una mierda", que no servía para nada y que se lo podía volver a llevar. Menos mal que la pataleta no duró más de cinco minutos y nadie volvió a discutir sobre aquel asunto.

naiandei: contactar | Pictures of Barcelona used with permision under a Creative Commons License | Everything else is licensed under a Creative Commons License